Bienvenido a casa, Yannick. Por @antonturan

Bienvenido a casa, Yannick. Por @antonturan

Bombazo. Hace tan solo dos días, cuando todos estaban esperando la conclusión del culebrón Cavani, saltaba la sorpresa: Yannick Carrasco, el extremo belga que perteneció al Atlético de Madrid durante dos temporadas y media, de la 2015/2016 a la 2017/2018, vuelve a casa. Tras una de las salidas que más controversia e incomprensión han causado en la afición rojiblanca, Yannick regresa como cedido por 4 millones y una opción de compra por 11.

Pese a que las malas lenguas atribuyeron su salida a una supuesta mala relación con Simeone y otros, tirando ya un poco de imaginación, a problemas con los capitanes, el “Cholo” ha dejado claro en rueda de prensa que lo quería y venía hablando con él: “tuvimos un almuerzo largo y claro en el que hablamos con el club de lo que queremos. Una de las cosas era Carrasco. Por suerte lo hemos conseguido. Tiene ganas de estar aquí y eso es clave”. El argentino añadía: “nos pone contentos, viene con mucha ilusión y muchas ganas de estar acá. Y sobre todo la gente que tiene ganas de estar acá nos genera optimismo y compromiso sin hablar del talento y el fútbol que nos puede dar Yannick en sus distintas posiciones de ataque que ocupa“.

Al hablar de Carrasco, pese a que algunos no lo recuerden, estamos hablando de un jugador que dejó claro en cada ocasión que quería estar aquí, que quería a este club. Pero, después de su marcha, el belga fue deslizando desde China mensajes y guiños al club de sus amores desde niño, como los de marzo de 2019: “El Atlético es el club más grande de los tres en los que he jugado, y es un club especial. Y la afición era claramente una afición magnífica. Con el público que había y cómo empujaba en cada partido, cercano a los jugadores, era una afición muy especial para nosotros los futbolistas”

Estas palabras venían acompañadas de alguna que otra frase de agradecimiento dirigida a Simeone: “El estilo de Simeone es un estilo colectivo de defender juntos y todo el mundo tiene que hacer un gran esfuerzo defensivo. Hay otros equipos que están más concentrados en el ataque que en la defensa, cada estilo es diferente. Pero el míster lo hizo muy bien desde que llegó y no se puede decir nada contra su manera de jugar. A los jugadores ofensivos nos gusta más un estilo ofensivo, pero yo también aprendí mucho con el estilo defensivo a nivel táctico. Para mí fue muy importante ser un jugador de Simeone”.  En fin. Parece claro que la supuesta mala relación fue más invención (o exageración) de la prensa que otra cosa.

La historia de Yannick con el Atlético de Madrid, como explicaba en una entrevista tras su fichaje en 2015, viene de lejos. Concretamente, desde que sus abuelos le regalaran a él y a su hermano Mylan una camiseta del Atleti cuando eran tan solo unos críos. Así, los dos hermanos crecieron apoyando al Atlético, identificándolo como un grande que competía siempre con Madrid y Barça, por lo que, al igual que otros compañeros del belga como Ángel Correa, Yannick era atlético desde niño. Aquí podemos ver a los Carrasco de niños:

Ahora bien… ¿qué viene a aportar Yannick? ¿cuáles son sus virtudes? si hay un partido que pueda definir a un jugador, el que puede definir perfectamente al belga es uno el cual, por desgracia, todos recordarán. No es otro que la final de Champions de 2016 contra el Madrid. El conjunto rojiblanco se había ido al descanso perdiendo por un gol a cero, evidenciando la necesidad de un cambio de aires, de un revulsivo. Y Simeone no dudó. En el 51’ entraba Yannick Carrasco y empezaba su particular exhibición, levantando al equipo por completo y encerrando al Madrid a base de empuje, coraje y corazón.

El belga, demostrando ser un jugador capaz de cambiar y dominar partidos, pudo dar rienda suelta a todo su repertorio: velocidad, regate, excelente conducción, desequilibrio, chispa y electricidad. Un jugador distinto y muy vertical (cosa que echan en falta los del Cholo. Cuando se echaba a correr y regateaba no había nadie que pudiera pararlo; era una pesadilla para Pepe y Ramos.  Y así fue como, en el 79’, él mismo igualó el marcador para los rojiblancos rematando a gol un excelente centro de Juanfran. El resto ya se conoce. El extremo belga estuvo a un paso de cambiar la historia del Atlético de Madrid.

Además, después de todo este tiempo y con los datos en la mano, éstos hablan por sí solos. Puede que duela a los no partidarios del belga, pero podemos afirmar rotundamente que ningún jugador fichado para la posición de Carrasco ha igualado, y ni siquiera se ha acercado, a sus estadísticas. Y esto es lo que lo convierte en inigualable. Ni Gaitán, ni Vitolo, ni Lemar. Porque Yannick logró la temporada anterior a su salida 14 goles y 5 asistencias, y se fue con 4 goles y 6 asistencias en media temporada. Números nada malos para un jugador de banda, más si cabe en el esquema de Simeone, con 23 años en ese momento y un margen de crecimiento enorme. Un crecimiento que era esperado y ansiado por todos los colchoneros, que veían cómo un extremo puro, después de lograr asimilar los conceptos defensivos, había logrado triunfar en los esquemas del técnico argentino. Ahora, por suerte, podrá seguir desarrollándolo.

Porque Carrasco ya está en casa, y será para quedarse. Un hombre que, en mi opinión, no debió irse nunca. Un jugador diferente, atlético desde niño y con un sentimiento enorme hacia el club, que ya ha declarado que dará todo y más por esta camiseta. Deseando verlo galopar de nuevo la banda del Metropolitano, con ese descaro, chispa y verticalidad que lo caracterizan. Bienvenido a casa, Yannick.

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