Raúl García no se toca, por @borjajimenezd

Raúl García no se toca, por @borjajimenezd

Vientos de cambio soplan desde Bilbao. Un tornado que pretende arrastrar consigo a uno de los estandartes de este Atleti. Pero no. Raúl García no se toca. Porque forma parte de cada uno de los más de cincuenta mil colchoneros que se reunen cada semana en el Vicente Calderón, si no es en Liga, es en Champions; y si no en Copa. Cada grito que desprende la garganta de cualquier hincha rojiblanco se traslada al mediapunta navarro. Si cualquier atlético tuviera que pisar el césped a defender su elástica, y su estado físico se lo permitiera, daría tanto como da el ocho rojiblanco. Es necesario e imprescindible. No es el que más camisetas vende, ni el que más goles marca, ni el que más espectáculo da, pero es de los que más hacen para que Koke venda las camisetas, Griezmann marque los goles y el conjunto ofrezca espectáculo. Porque no da taconazos, ni lleva tatuajes, ni copa las portadas de los diarios deportivos, ni está en ningún equipo ideal, ni falta que le hace. El reconocimiento por su trabajo es obvio: los aplausos cada vez que salta al campo lo demuestran.

Siete temporadas, más de trescientos partidos, cuarenta y cinco goles y siete títulos. El segundo capitán rojiblanco tiene difícil jugar y triunfar más en otro equipo. La pasada temporada disputó cuarenta y siete partidos, la anterior cincuenta y tres, y la anterior otros cuarenta y siete. En las tres temporadas treinta y seis goles, a doce por campaña. Teniendo en cuenta que es un jugador que no parte desde el inicio bastantes encuentros, son números de crack. Vicente del Bosque no ha tenido a bien contar con el mediapunta navarro, pero no es significativo ya que el aficionado del Atleti está más que acostumbrado a que al seleccionador nacional le cueste sudor y sangre convocar a jugadores colchoneros. Gabi es el mejor ejemplo de ello. En fin.

Desde Bilbao sueñan con Raúl García vistiendo la rojiblanca… con pantalón negro. Pero Raúl García no se toca. Ni siquiera es un fijo en los onces de Simeone, pero sí es un fijo en la memoria colchonera. Pocos se olvidarán de un jugador de los que ya no quedan. Lleva años bailando entre el banquillo y la titularidad, callado, con temple y con frialdad. Pero los Bulls no habrían sido campeones sin Toni Kukok, y el Atleti no sería lo que es sin Raúl García. Por si no ha quedado del todo claro desde Bilbao, Raúl García, lo sentimos -o no-, NO SE TOCA.

No hay comentarios

Deja un comentario